- ¿Ves esa ola?
+Sí, ¿qué pasa?
-¿Ves como va creciendo y cuando está en lo más alto, de repente se rompe? Pues tengo miedo, miedo de que lo nuestro sea igual. Que estemos perfectamente y que un día, sin más, se acabe, y no sepa que hacer para volver a formar la ola.
+No puedes comparar una simple ola con lo nuestro, pequeña.
-Pero, ¿Y si yo fuera la ola? ¿Y si un día dejara de quererte y me hundiera en lo más hondo? Si luego me rompiera como esa ola, ¿entonces qué?
+Entonces, estaré yo y seré como la arena, que por muchas veces que te caigas, por muchas veces que te rompas, yo estaré ahí abajo, para hacerte compañía y ayudarte a volver al mar.









